jueves, 26 de febrero de 2015

ARRANCA EL VIAJE DEL CAMBIO CONSTANTE...

Justo en este mes de febrero de 2015 arranca el décimo año de nuestra andadura como kajota. Y tras 9 años caminando, hemos decidido empezar a galopar subidos a horcajadas en una bestia que es pura lateralidad, puro hemisferio derecho.
Ha llegado el año del cambio, de la evolución. Un cambio constante que nos obliga a observar y percibir con avidez todo lo que nos rodea, porque son el entorno y el tiempo los que no paran.
Y en estos días que durarán años sólo una actitud vehemente y creativa nos llevará a ser quienes realmente somos, expresándolo con pasión y convicción, asumiendo riesgos y aprendiendo de errores que serán maestros en futuras experiencias.

Kajota de diseños crece, y por ello se reduce. Simplifica para ampliarse. Desde hoy, kajota de diseños deja de ser sólo eso para ser kajota, todo eso. Y kajota renace soñando despierta, levantándose sin haber caído, dispuesta a seguir aprendiendo de un mundo que habita con pasión y afronta con la creatividad intacta, también renacida.

Y así es como afrontamos la vida, como una experiencia que un pensamiento creativo convierte en plena, satisfactoria. Y eso es lo que ofrecemos a todos los que queráis compartir la experiencia con nosotros, una actitud siempre dispuesta a buscar la originalidad, el recuerdo, la diferencia...

Bienvenid@s a kajota. Bienvenid@s a la asombrosa experiencia de la actitud creativa!

martes, 28 de octubre de 2014

LA FLECHITA DE FEDEX III (o la legibilidad de lo invisible): VISTO Y NO VISTO

Por fin llegamos al tercer artículo de la serie "la flechita de FedEx". Ha costado lo suyo: proyectos, ferias y verano han ido pasando hojas del calendario hasta llegar a hoy, día en el que cerramos el círculo...

Llevamos un montón de líneas hablando de la sustracción en identidad corporativa y la reivindicación del espacio negativo, del buen uso del blanco, convirtiendo la nada en todo. Pues hoy vamos a otra cosa, diferente, pero no tan distinta. Hablemos de segundas lecturas. De palabras o números que se esconden dentro de otras palabras o números, como matrioskas tipográficas alfanuméricas.

Seguro que muchos ven en el logo de amazon esa sonrisa dibujada por una flecha anaranjada, pero fijáos también en el hecho de que la flecha va de la A a la Z, como su catálogo. Pero hoy vamos a centrar el foco en la nueva identidad de Baskin Robbins, mítica cadena de maestros heladeros surgida de la fusión de la Ice Cream Shop de Burt Baskin y la Snowbird Ice Cream de Irv Robbins. El bueno de Irv ya servía 21 sabores distintos de helado, un hito en su época, y al fundirse el buen saber hacer de ambos maestros (sumado al trabajo de estrategia de la futura Ogilvy & Mather) decidieron dar el salto a los 31. Y es que trabajar en estrategia, pensando en el medio y largo plazo, es muy importante, ya hablaremos de ello más adelante! Resumiendo, todo gira alrededor de sus 31 sabores, uno para cada día del mes: organizaron concursos y campañas centradas en ello... "el sabor cuenta, cuenta los sabores" o algo así firmaban los copies de Ogilvy. Como es lógico, sus distintas versiones de identidad desde entonces incluían el número 31, además en el mismo rosa que el de sus cucharillas, pero hasta 2006 nadie pareció encontrar la manera de fusionar el número con la parte tipográfica. Visto así ahora no parece obvio? Bravo!

Pues a este juego de las dobles lecturas y las matrioskas también nos gusta jugar en kajota de diseños. A la hora de planificar y plantear un proyecto de Naming e Identidad, nos gusta visualizar nombre y representación como un conjunto, y así lo presentamos. En el caso de alter360, una empresa especializada en la proyección esférica, construimos nombre y representación dando toda la importancia a esos 360º que constituyen su ventaja diferencial. Usando ese 360 en la identidad, la propuesta fue construir un nombre y una representación basada en una forma que, girando, crea casi toda la tipografía y, además, crea una confusión intencionada pudiendo interpretar el nombre como alterEGO, a ver el 3 como una E reflejada. Con sieteypico el reto era doble, crear Nombre e Identidad, pero incluyendo la palabra "siete" que, en efecto, es un número. Ya que su objeto es difundir la costumbre de la buena gastronomía, convertimos ese siete una nota mínima exigible, por lo que los productos siempre estarán por encima de ese nivel, mínimo un siete y pico. Además, ...y pico viene muy bien para los productos que comercializan: embutidos, encurtidos, quesos y vinos. En la parte gráfica, un montón de cosas. Como base, un cuadro naranja. Sobre él, un 7 y parte de un 8 (sieteypico, ¿no?) El 7 dibuja a su vez el diseño de una mítica copa de vino y el 8 pega un mordisco al cuadro (por eso el 8 es el pico). Creo que eso es todo, ¿o no?

viernes, 11 de julio de 2014

LA FLECHITA DE FEDEX II (o la legibilidad de lo invisible): SUMAR RESTANDO


Continuamos el artículo iniciado hace unos días y que, de la mano de "la flechita de FedEx" nos va a llevar a descubrir algunos de los logos que más me han llamado la atención por su buen uso de, precisamente, lo que no se usa. Sigamos hablando del espacio vacío y el espacio negativo en identidad visual, aquello tan chulo de la sustracción en el diseño de identidad.

Los que recordéis el post anterior sobre este asunto seguro que el nombre de Landor Associates os suena. Efectivamente, en esta compañía trabajaba el joven señor Leader cuando parió su brillante gran obra. Pues la cosa es que en ese mismo estudio, unos años antes habían concebido otro de los logos que más destacan por su inteligentísimo uso del espacio negativo y los significados ocultos. A finales de los 80, cómo no, presentaban al mundo la nueva imagen visual de Northwest Airlines.



Nunca sé por dónde empezar: por la N, por la W o por la brújula. La cuestión es que, aprovechando la composición tipográfica del logo, y añadiendo una circunferencia y un triángulo, la gente de Landor crea un monumento a la simplicidad y la inteligencia. La N mayúscula da inicio al nombre de la aerolínea, hasta ahí todo claro. Tras la N, una circunferencia, ¿algo gratuito? A la izquierda de la N, un triángulo, ¿un capricho? Va, seguro que ya muchos habéis encontrado la W que completa el nombre de la empresa, NW, una joya. Pero no queda ahí la cosa, no… ¿Entonces aceptamos que el triángulo de la parte superior izquierda es, en realidad, esa pieza que nos ayuda a visualizar la W? De acuerdo. Pero nos estamos dejando fuera la circunferencia y, como supondréis a estas alturas, estos de Landor no colocan las cosas ahí por rellenar. En realidad el triángulo, parte de esa W oculta junto a la N, representa a su vez la aguja de una brújula. Una aguja que señala en Noroeste en una brújula redonda. Y un servidor se quita el sombrero y corta la explicación.

Para cerrar este segundo post sobre la sustracción y el empleo del espacio negativo, me vais a permitir un pequeño ataque de narcisismo vectorial. Aquí abajo os dejo un trabajo que desarrollamos en kajota allá por el 2011 para el clúster innovación en la Construcción Asturiana. El concepto lo tuvimos bien claro, aunar innovación y construcción tipográficamente, crear un logo que se "construyera" ante los ojos del lector. Y así surgió esta pieza que admitía un montón de articulaciones y que jugaba a desplazarse y cambiar de sitio en cada elemento corporativo. El nombre del clúster, iCA. Su representación, una i minúscula bajo el techo creado por una C mayúscula que a la vez construyen por sustracción la A mayúscula que faltaba. Fue un placer poder jugar. Muchas gracias!!


martes, 24 de junio de 2014

LA FLECHITA DE FEDEX I (o la legibilidad de lo invisible): La reivindicación de los blancos


Esta semana quiero inaugurar una colección de posts en la que pretendo mostraros otra de la maneras de plantear un trabajo de naming e identidad visual que más me apasiona. Para ser justos, diré que es la que más influye a la hora de plantear muchos de mis trabajos, aunque también he de reconocer que no siempre consigo crear algo de la nada. Os hablo de la sustracción, el uso del blanco y el vacío en diseño, no sólo como aire en la composición, sino como parte de la pieza con total significado. Hablemos un poquito del espacio negativo de la mano de uno de sus exponentes más míticos, la flecha blanca del logo de FedEx.

La flechita blanca del logo nació en los noventa, una década de ebullición creativa heredera de aquellos revoltosos 70 y vanguardistas 80. Unos años en los que la creatividad habitaba en todas partes, no sólo en agencias y estudios de diseño. Terrorizer daban caña y Chuck Schuldiner conseguía girar la tuerca una vuelta más de lo recomendable en lo musical y el enorme, enormísimo, Saul Bass encargaba su primer trabajo a un alumno del Centro de Arte de Pasadena. Aquel chaval, apellidado Leader, obviamente, apuntaba maneras. Y así en el 94 un montón de borrones y bocetos le llevaron a crear bajo la firma de Landor Associated un logotipo que ganaría cuarentaypico premios de diseño hasta convertirse en legendario. El rediseño de la marca creada por Runyan en los 70, Federal Express, quedó reducida a FedEx y a la vez ampliada hasta el infinito por su legibilidad, su comprensión y su exquisito uso del espacio negativo.














Simplicidad y claridad, impacto y comprensión. Poco más que añadir. Algo tan manido en el mundo de los transportes como una flecha, un icono al que seguro había acudido en algún momento la mayoría de la competencia, se convierte en relevante y diferenciador por el mero hecho de no estar. Por su aparente invisibilidad. Pero cuando se manifiesta ante los ojos de un lector por vez primera consigue ese impacto que hace que el logo se convierta en algo propio. Una flecha que surge de contraer el espacio entre una E y una x lleva a crear una nueva letra que escribe formas y transmite mensajes. Una flechita blanca que sólo veían unos pocos, pero que supo salir de su escondite en medio de una reunión con la directora global de la marca obligándola a decir eso de “¿hay una flecha ahí?” Objetivo cumplido. Desde entonces, muchas marchas han intentando apropiarse de lo invisible para construir un discurso, con relativo éxito. Y no, no vamos a mencionar ejemplos de cadenas de supermercados que andan por aquí empleando azules y rojos acudiendo a la sustracción de manera bastante chusca para simular vocales o consonantes. Para que entendáis la relevancia de este logo elegido uno de los mejores 8 logotipos de la iconografía americana os pego aquí debajo la “versión” de jetstar de 2003 y el resultado final tras una colección de demandas y juicios perdidos.


lunes, 16 de junio de 2014

DE AMBIGRAMAS Y GRÁFICAS "REVERSIBLES"

Me suena a mí que los amigos de la Academia que limpia, fija y da esplendor no recogen este término entre los dignos de aparecer en su diccionario, así que os ahorro la pérdida de tiempo buscando y os cuento.

Hace ya muchos años que llaman mi atención y encienden mi hemisferio derecho logotipos o simplemente palabras con la capacidad de tener más de dos lecturas, y que conste que no hablamos de significados (eso de la polisemia, aquello de la semántica y la semiótica, qué épocas!). De hecho ya los palíndromos me parecían trucos de magia con la escritura y todavía, de vez en cuando, acudo a ellos para ilustrar alguna idea visual de ida y vuelta. No os acordáis de aquello de "dábale arroz a la zorra el abad" o, uno de los buenos, buenos, "oír la rama, amar al río"?

Pues bien, un ambigrama viene a ser una palabra o frase que admite como mínimo una segunda lectura a la que llegamos tras operar de alguna manera con el original. En la mayoría de los casos llegamos a ella tras girar la grafía 180 grados. Palabras que pueden leerse perfectamente por simetría central o, lo que es mejor, cambian significante y significado tras este giro de birlibirloque. Los hay también de simetría horizontal o vertical, que nos desvelan sus trucos frente a un espejo. Tenemos suerte, los ambigramas han estado ahí desde siempre, los ambigramas naturales, al menos desde que oso se escribe así "OSO". Y el el oso es oso boca arriba y boca abajo. Y él o ella nos "AMA" delante y detrás del espejo...

Casi era lógico y obligado que, en el desarrollo de mi práctica profesional como redactor publicitario y como diseñador gráfico, acudiera a ellos en algún que otro caso. Pero no hay que hacerlo de manera gratuita, por el mero afán de onanismo publicitario. Hay ocasiones en las que el nuevo significado lo cambia todo y explica por sí mismo porqué debemos dar la vuelta al asunto. Ay, qué penilla. Lamento confesar que la mayoría de las veces no suele gustar al cliente la idea de la pieza "reversible", al menos en mi caso, y entonces nos reunimos hemisferio derecho, orgullo herido y un servidor para conspirar y apurar una stout. Pero hoy he venido aquí a dejar constancia de que esto funciona, obviamente cuando se emplea con planificación, objetivo, concepto y astucia. Os pego más abajo un cartel que me ha llamado poderosamente la atención, con un mensaje firmado por Samaritans of Singapore".

Samaritans of Singapore es una organización que busca prevenir y alertar sobre posible conductas suicidas y evitar el funesto desenlace. En esta ocasión quieren hacernos ver que DETECTAR LA DEPRESIÓN NO ES FÁCIL, y detrás de algunas sonrisas o palabras amables se esconden la desazón y desesperanza. Para hacerlo, una gráfica sencilla y magistralmente ejecutada en un cartel elegido como uno de los 10 más impactantes del año en campañas sociales. Ahí lo dejo, en crudo. I´m Fine... SavE me. Sencillamente brutal.